Escena de Ocho vidas

Isabel Nieto

Licenciada en Psicología. Especializada en Organizaciones y Acompañamiento respetuoso de la Infancia.

PROPUESTAS PARA LA LECTURA:

  • Busca un lugar cómodo.
  • Observa cada escena del cuento.
  • Dedícale el tiempo que necesites.
  • Si te apetece, comparte este rato con alguien: tu hijo, paciente, alumno, hermano, abuelo…

Detente a reflexionar: ¿qué has sentido?

EL DUELO

El duelo es un proceso psicológico que se manifiesta, tanto en niños como en adultos, cuando vivimos alguna pérdida. Se suele asociar a la muerte aunque puede aparecer en otros momentos de la vida.

Las pérdidas son situaciones que vivimos todos los seres humanos y solo si los adultos acogen la vivencia desde la naturalidad de sus procesos emocionales los niños seguirán sus pasos.

Durante el proceso del duelo se suelen transitar cinco fases:

 

  1. Fase de negación: reacción que se produce tras la pérdida. Suele ser una etapa algo difusa y sutil. Surgen pensamientos como: «no puede ser verdad», «no me lo creo»…
  2. Fase de ira: se manifiestan emociones de frustración, enfado, queja, impotencia  e irritabilidad. Surgen pensamientos como: «el mundo es injusto», «no me importa nada»…
  3.  Fase de negociación: se comienza a tener contacto con la realidad de la pérdida. Comienzan a surgir las primeras explicaciones. Surgen pensamientos como: «este tipo de enfermedad es muy complicada», «era muy mayor»…
  4.  Fase de depresión: una vez hecho el contacto superficial con la realidad, se conecta con la parte  más emocional. ¿Qué implica emocionalmente esa pérdida? Aparecen emociones como la tristeza o pena.
  5. Fase de aceptación: en esta fase llega la comprensión racional y emocional, y consecuentemente se experimenta un estado de calma.

Ocho vidas nos muestra con mucha delicadeza y mimo las dos últimas fases del duelo: la depresión y la aceptación.

LA SOLEDAD

Sentimiento de tristeza o melancolía que se tiene por la falta, ausencia o muerte de alguien.

Bajo mi punto de vista, en Ocho vidas, podemos identificar esta soledad con la fase de depresión del duelo.

¿En qué escenas del cuento puedes observar la soledad del protagonista?

  • ¿Cómo crees que se puede vivir esta fase de soledad?
  • ¿En qué momentos has vivido la ausencia, la soledad?
  • ¿En qué zona de tu cuerpo puedes ubicar la soledad? ¿En tu corazón, en las piernas, en los brazos…?

 

Esta fase es una parte más del proceso que se vive ante una ausencia.

¿Cómo podemos hacer para transitar esta fase?

Y ¿cómo podemos acompañar a los más pequeños?

 

Aquí van algunas recomendaciones:

  • Es importante identificar la emoción y darle nombre.
  • Habla de ello. Compartirla con otras personas a veces hace que te sientas comprendido.
  • Apóyate en las personas más allegadas.
  • Atesora tus recuerdos y ubícalos en un lugar especial.
  • Recuerda que es una etapa que pasa, transítala y dale espacio.
  • Sigue una rutina que te haga feliz: deporte, lectura, música, una buena alimentación…
  • Imagina que esa persona, mascota…te acompaña en tu proceso. ¿Qué te diría? ¿Qué crees que hace el gatito en el cuento para acompañar a su dueño?

 

 

LA ACEPTACIÓN

La aceptación, desde la psicología, podemos definirla como el reconocimiento de situaciones de nuestra realidad que se escapan de nuestro control y que no podemos hacer nada para cambiar. En esta ocasión, aceptar implica hacerse consciente de que la muerte es algo inherente a la vida.

El propio camino del duelo, el recuerdo y los recursos que se pueden ir desarrollando en el proceso llevan a las personas a la continuidad de la vida.

  •  ¿En qué escenas del cuento puedes observar la aceptación del protagonista?
  • ¿En qué momento llega el protagonista a la aceptación?
  • ¿Crees que le ha sido difícil? ¿Por qué?
  • Y tú, ¿en qué zona de tu cuerpo puedes ubicar la aceptación? ¿En tu cabeza, en tu tripa, en tus pies…?

Para alcanzar la aceptación es importante:

  • Expresar las emociones y pensamientos.
  • Tener paciencia.
  • Dedicarte tiempo a respirar, meditar, hacer relajación o mindfulness.
  • Hacerte preguntas.
  • Compartir tus conclusiones.

Ahora podéis hacer una nueva lectura compartida, donde podáis dialogar sobre estas apreciaciones didácticas y preguntas. Si se os ocurren algunas más no dudéis en formularlas y hablar sobre ellas.No tengáis miedo a interpretar y reflexionar.

 

    ¿Qué emociones os han surgido al hacer esta segunda lectura?

    ¿Han aparecido dudas o incertidumbres?

    ¿Habéis observado nuevos elementos que acompañan a los personajes?

    Te propongo un juego:

    Imagina una situación de pérdida que hayas vivido. No tiene por qué ser una muerte, también podría ser, por ejemplo, que tu mejor amigo se haya ido a vivir a otra ciudad, o que hayas perdido tu juguete favorito.

    Opción A:

    Dibuja esta historia de forma silenciosa, sin escribir ninguna palabra.

    Opción B:

    Interpreta, en familia o con tu clase, qué emociones sentiste en esa situación. Los demás particpantes en el juego tienen que adivinar la emoción y, si la adivinan, saldrán ellos a interpretar.

    Ocho vidas

    Como nos ilustran las guardas de este cuento, entre la vida y  la muerte hay un gran camino donde se va dejando huella. Esa huella te acompaña hasta que necesites y luego se desvanece: la vida continúa.

    Como las emociones, que, igual que aparecen, desaparecen.

    Guardas finales Ocho vidas